lunes, 30 de noviembre de 2015

ANDREI TARKOVSKI

EPILOGO

Lo que Tarkovski hace en este libro, es un balance de todo lo dicho desde la perspectiva del momento en el que estaba. Es un especie de diario que revela todos los pasos de aquellos problemas con los que comenzó y mantenía mientras  trabajaba en el cine.
Él hablaba sobre el proceso de civilización y decía que al hombre no le trajo otra cosa que no sean ofertas y oportunidades para mejorar la situación de cada hombre, esto serviría para poder adaptarse a las transformaciones que vayan surgiendo.  El planteaba que algunos pocos tenían que olvidarse de sus propios pensamientos, para adaptarse a otras propuestas; pensando en los intereses de todos y no del propio.
También decía que vivimos en un mundo de ideas que otros han elaborado para nosotros, o nos desarrollamos según esas ideas, que nos van desamparando cada vez más de ellas, por lo que entramos en conflicto.
Plantea el hecho de que hay una capacidad de sacrificio que el hombre debe realizar con toda naturalidad, como algo normal, para conseguir del prójimo todo lo posible para uno mismo.
La única tarea verdaderamente importante consiste en restaurar la conciencia de la responsabilidad del hombre para su propio destino, habla de que el futuro de depender de nosotros mismos, y de nadie más. Consideraba el hecho de que en el mundo todo está relacionado y de que no existe la casualidad.
También decía que el arte ha aportado un ejemplo de equilibrio entre lo ético y lo material, que es un arma en la lucha del hombre contra la materia; planteaba la idea de que el arte es una declaración de amor, un reconocimiento de la propia dependencia de los hombres, lo definía como un acto inconsciente, que refleja el verdadero sentido de la vida: el sacrificio y el amor.

Finaliza este libro hablando de la imagen artística, dice que la humanidad no ha inventado nada de manera desinteresada, y que por eso el arte es algo desinteresado, ya que no posee una meta por cumplir.

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