Escalofrió
lunes, 30 de noviembre de 2015
ANDREI TARKOVSKI
EPILOGO
Lo que Tarkovski hace en este libro, es un
balance de todo lo dicho desde la perspectiva del momento en el que estaba. Es
un especie de diario que revela todos los pasos de aquellos problemas con los
que comenzó y mantenía mientras
trabajaba en el cine.
Él hablaba sobre el proceso de civilización
y decía que al hombre no le trajo otra cosa que no sean ofertas y oportunidades
para mejorar la situación de cada hombre, esto serviría para poder adaptarse a
las transformaciones que vayan surgiendo.
El planteaba que algunos pocos tenían que olvidarse de sus propios
pensamientos, para adaptarse a otras propuestas; pensando en los intereses de
todos y no del propio.
También decía que vivimos en un mundo de
ideas que otros han elaborado para nosotros, o nos desarrollamos según esas
ideas, que nos van desamparando cada vez más de ellas, por lo que entramos en
conflicto.
Plantea el hecho de que hay una capacidad
de sacrificio que el hombre debe realizar con toda naturalidad, como algo
normal, para conseguir del prójimo todo lo posible para uno mismo.
La única tarea verdaderamente importante
consiste en restaurar la conciencia de la responsabilidad del hombre para su
propio destino, habla de que el futuro de depender de nosotros mismos, y de
nadie más. Consideraba el hecho de que en el mundo todo está relacionado y de
que no existe la casualidad.
También decía que el arte ha aportado un
ejemplo de equilibrio entre lo ético y lo material, que es un arma en la lucha
del hombre contra la materia; planteaba la idea de que el arte es una declaración
de amor, un reconocimiento de la propia dependencia de los hombres, lo definía
como un acto inconsciente, que refleja el verdadero sentido de la vida: el
sacrificio y el amor.
domingo, 22 de noviembre de 2015
lunes, 9 de noviembre de 2015
Corto Abstracto
"ESCALOFRIÓ"
https://www.youtube.com/watch?v=RewdnSra-KU
"ESCALOFRIÓ"
https://www.youtube.com/watch?v=RewdnSra-KU
Fragmento
del Texto: “LOS CANTOS DE MALDOROR”
Canto
primero
Al claro de la luna,
cerca del mar, en los aislados
lugares de la
campiña, se ve, cuando uno está sumido
en amargas
reflexiones, que todas las cosas revisten
formas amarillas,
indecisas, fantásticas. La
sombra de los
árboles, rápida unas veces, lenta
otras, corre, va y
viene de distintas formas, aplanándose,
pegándose a la
tierra. En aquel tiempo,
cuando me llevaban
las alas de la juventud, eso me
hacía soñar, me
parecía extraño; ahora estoy acostumbrado
a ello. El viento
gime a través de las hojas
con sus lánguidas
notas y el búho entona su grave
lamento que eriza
los cabellos de quienes lo escuchan.
Entonces, los
perros, enfurecidos, rompen sus
cadenas, se escapan
de las lejanas granjas, corren por
la campiña, aquí y
allá, presas de la locura». De pronto,
se detienen, miran a
todos lados con hosca inquietud
y los ojos
encendidos, y, al igual que los elefantes,
antes de morir,
dirigen en el desierto una postrera
mirada al cielo,
elevando desesperadamente su trompa,
dejando caer inertes
sus orejas, los perros dejan
caer inertes sus
orejas, levantan la cabeza, hinchan
el terrible cuello y
rompen a ladrar, unas veces, como
un niño que grita de
hambre; otras, como un gato
herido en el vientre
sobre un tejado; otras, como una
mujer que va a dar a
luz; otras, como un moribundo
apestado en el
hospital; otras, como una muchacha
que canta una
sublime melodía contra las estrellas
del norte, contra
las estrellas del este, contra las estrellas
del sur, contra las
estrellas del oeste; contra la
luna; contra las
montañas que semejan, a lo lejos,
gigantescos
roquedales que yacen en la oscuridad;
contra el aire frío
que aspiran a plenos pulmones y
que vuelve rojo y
ardiente el interior de su nariz;
contra el silencio
de la noche; contra las lechuzas,
cuyo vuelo oblicuo
roza su hocico, llevando una rata
o una rana en el
pico, alimento vivo, dulce, para sus
pequeñuelos; contra
las liebres, que desaparecen en
un abrir y cerrar de
ojos; contra el ladrón que huye a
uña de caballo tras
haber cometido un crimen; contra
las serpientes que,
agitando los brezales, les hacen
temblar la piel y
rechinar de dientes; contra sus
propios ladridos que
les dan miedo; contra los sapos,
a los que destrozan
de una seca dentellada (¿por
qué se han alejado
tanto de la ciénaga?); contra los
árboles cuyas hojas,
suavemente acunadas, son
otros tantos
misterios que no comprenden, que quieren
descubrir con sus
ojos fijos, inteligentes; contra
las arañas,
suspendidas entre sus largas patas, que
trepan a los árboles
para huir; contra los cuervos
que no han
encontrado durante el día nada que comer
y que regresan al
nido con las alas fatigadas;
contra las rocas de
la orilla; contra los fuegos que
aparecen en los
mástiles de invisibles navíos; contra
el sordo ruido de
las olas; contra los grandes peces
que, nadando,
muestran su negro lomo y se hunden,
luego, en el abismo;
y contra el hombre que los hace
esclavos. Tras
ellos, comienzan de nuevo a correr por
la campiña, saltando
con sus patas ensangrentadas
por encima de los
fosos, los caminos, los campos, las
hierbas y las
escarpadas piedras. Diríase que sufren
de la rabia, que
buscan un gran estanque para apaciguar
su sed. Sus
prolongados aullidos aterrorizan a la
naturaleza. ¡Ay, del
viajero rezagado! Los amigos de
los cementerios se
arrojarán sobre él, le desgarrarán,
le devorarán con su
boca de la que chorrea sangre;
pues sus colmillos
no están dañados. Los animales
salvajes, sin
atreverse a acercarse para participar en
aquel banquete de
carne, huyen, temblorosos, hasta
perderse de vista.
Tras unas horas, los perros,
derrengados por
tanto correr de un lado a otro, casi
muertos, con la
lengua colgando de su boca, se arrojan
unos contra otros,
sin saber lo que hacen, y se
desgarran en mil
jirones con increíble rapidez. No lo
hacen por crueldad.
Cierto día, con los ojos vidriosos,
mi madre me dijo:
«Cuando estés en tu lecho y
escuches los
ladridos de los perros en la campiña,
ocúltate bajo tus
mantas, no te burles de lo que hacen:
tienen sed
insaciable de infinito, como tú, como
yo, como todos los
demás humanos de rostro pálido
y alargado. Te
autorizo, incluso, a ponerte ante la
ventana para
contemplar este espectáculo que es
bastante sublime.»
Desde entonces, respeto el deseo
de la muerta. Como
los perros, siento necesidad de
infinito... ¡Y no
puedo, no puedo satisfacer esta necesidad!
Soy hijo del hombre
y de la mujer, según me
han dicho. Me
sorprende... ¡creía ser más! Por lo demás,
¿qué importa de
dónde vengo? Si hubiera dependido
de mi voluntad,
habría preferido ser el hijo
de la hembra del
tiburón, cuyo apetito es amigo de
las tempestades, y
del tigre de reconocida crueldad:
no seré tan malvado.
Vosotros que me miráis, alejaos
de mí, pues mi
aliento exhala un aire envenenado.
Nadie ha visto
todavía las verdes arrugas de mi frente,
ni los salientes
huesos de mi demacrado rostro,
parecidos a las
espinas de algún gran pez, o a las
rocas que cubren la
orilla del mar, o a las abruptas
montañas alpinas que
recorrí a menudo, cuando cubrían
mi cabeza cabellos
de otro color. Y cuando
merodeo en torno a
las habitaciones de los hombres,
durante las noches
tormentosas, con los ojos ardientes,
flagelados los
cabellos por el viento de las tempestades,
aislado como una
piedra en el camino, cubro
mi ajado semblante
con un pedazo de terciopelo
negro como el hollín
que llena el interior de las chimeneas:
los ojos no deben
ser testigos de la fealdad
que el Ser supremo,
con una sonrisa de poderoso odio,
puso en mí. Cada
mañana, cuando para los demás se
levanta el sol,
derramando el gozo y el calor salutarios
sobre toda la
naturaleza, mientras ninguno de
mis rasgos se mueve,
mirando fijamente el espacio
lleno de tinieblas,
acurrucado en el fondo de mi amada
caverna, presa de
una desesperación que me embriaga
como el vino, lacero
con poderosas manos mi
pecho hecho jirones.
¡Y, sin embargo, siento que no
tengo la rabia! ¡Y,
sin embargo, siento que no soy el
único que sufre! ¡Y,
sin embargo, siento que respiro!
Como un condenado
que ejercita sus músculos, pensando
en la suerte que les
espera, y que pronto subirá
al cadalso, de pie
en mi lecho de paja, con los ojos
cerrados, giro
lentamente mi cuello de derecha a izquierda,
de izquierda a
derecha durante horas enteras;
y no caigo muerto. A
veces, cuando mi cuello no
puede seguir girando
en el mismo sentido, cuando se
detiene para
comenzar a girar en sentido opuesto,
miro súbitamente al
horizonte a través de los escasos
intersticios dejados
por la espesa maleza que cubre
la entrada: ¡y no
veo nada! Nada... salvo las campiñas
que danzan en
torbellino con los árboles y las
largas hileras de
pájaros que cruzan los aires. Eso me
turba sangre y
cerebro... ¿Quién me golpea, pues, con
una barra de hierro
en la cabeza, como un martillo
que golpeara el
yunque?
Me propongo, sin
estar conmovido, declamar a grandes
voces la seria y
fría estrofa que vais a oír. Prestad
atención a su
contenido y guardaos de la penosa
impresión que, sin
duda, dejará, como una magulladura,
en vuestras turbadas
imaginaciones. No creáis
que estoy a punto de
morir, pues no soy todavía un
esqueleto y la vejez
no se ha pegado a mi frente. Dejemos,
pues, de lado
cualquier idea de comparación
con el cisne cuando
su existencia huye, y no veáis
ante vosotros más
que a un monstruo cuyo semblante
me satisface que no
podáis percibir, aunque es menos
horrible que su
alma. Sin embargo, no soy un criminal...
Basta ya de este
tema. No hace todavía mucho
tiempo que volví a
ver el mar y hollé el puente de los
bajeles, y mis
recuerdos son vívidos como si los hubiera
dejado ayer.
Permaneced, no obstante, si os es
posible, tan
tranquilos como yo durante esta lectura
que me arrepiento ya
de ofreceros, y no os ruboricéis
al pensar en lo que
es el corazón humano. ¡Oh, pulpo
de mirada de seda!,
tú, cuya alma es inseparable de
la mía; tú, el más
hermoso de los habitantes del globo
terrestre que
gobiernas un serrallo de cuatrocientas
ventosas; tú, en
quien habitan noblemente, como en
su natural
residencia, de común acuerdo, con indestructible
vínculo, la dulce
virtud comunicativa y las
gracias divinas,
¿por qué no estás conmigo, con tu
vientre de mercurio
contra mi pecho de aluminio,
sentados ambos en
algún roquedal de la orilla, para
contemplar ese espectáculo que adoro?
IDEA:
La idea
es mostrar la oscuridad de la noche, el miedo a la soledad, y demás temores que
cualquier ser humano represente, lo que voy a plasmar van ser diferentes puntos
de vista, sobre los escalofríos que les puede generar a cualquier persona sea
el momento, el lugar y las situaciones que cada uno vive en la vida; esta idea
se va a representar mostrando la caminata de un hombre solo en la noche,
animales corriendo, agua, lluvia, fuego, todos estos elementos van a conformar
este corto experimental, que va a estar llena de oscuridad; esto se va a dar
mediante sombras, va a ser un ambiente totalmente oscuro, y sin ningún tipo de
luz que corte con este clima, sombrío y frío.
Los
sonidos van a ser agudos en momentos y graves, se escucharan animales, voces,
pasos, lluvias.
Se usara
un gran contraste entre sombras.
El
montaje será generando movimientos rápidos por momentos, la parte final sera desenfocada generando confusion y habrá un breve
momento de relajación, para darle al espectador un punto de quiebre.
Pero en
general y terminando con la idea, lo que quiero contar con este corto
experimental es algo triste y oscuro.
ESCALETA:
1-
El
primer plano será un PD de los pies de un hombre, caminando en una calle.
2- PG de un bosque
3-
Este
plano va a estar fuera de foco, mostrando una ciudad desierta.
4- PLanos de aves.
5-
PG
de un bosque en una noche de lluvia.
6-
PG
de una ciudad en un día de vientos fuertes y lluvias.
7-
Fragmento
de un hombre
8-
Planos
de animales.
9-
Plano
de un tren partiendo
10-Fragmentos
del campanario de la iglesia de Lujan.
MONTAJE:
El
montaje será un montaje rítmico y por momentos acelerados, dándole lugar a las
imágenes y a los videos, para que el espectador no pierda el ritmo de los
fragmentos elegidos; el sonido va acompañar las imágenes, en el montaje se
trabajara en las sombras y las luces dándole un toque sombrío a cada uno de los
recursos que se utilice.
PROPUESTA
DE SONIDO:
La banda
sonora esta compuesta por sonidos de librería, algunos ruidos grabados en la
cámara, sonidos ambiente. Serán sonidos que transmitirán escalofríos y oscuridad.
Los
sonidos y las imágenes en algunas partes no tendrán correlación lo que
escuchamos con lo que estamos viendo, en otros momentos el sonido y las
imágenes si tendrán que ver una cosa con la otra.
La idea
de esta propuesta es generar sonidos que al espectador lo envuelva en un clima
pesado, y que entienda el mensaje que va a transmitir.
Hay un
momento de silencios, que será el momento en que el espectador se relaje, para
luego volver con el clima que se genero al principio.
PROPUESTA ESTÉTICA:
El cortometraje
durara 3 minutos aproximadamente.
La idea
de esta propuesta es mostrarle al espectador, en diferentes puntos de vista,
como es la soledad y los miedos que pueden generarle a una persona. Los colores
que se verán serán generalmente oscuros, aunque habrá momentos de color.
El sonido
va a ser pesado, acompañando algunas veces a las imágenes.
El
contraste de sombras, va a estar en la
mayoría de los planos.
REFERENCIAS
VISUALES:
lunes, 28 de septiembre de 2015
PLAN DE RODAJE:
LOCACION: REMEDIOS
DE ESCALADA, MUSEO FERROCLUB
|
DIA 1
|
HORARIOS
|
A REALIZAR
|
ESCENAS
|
PLANOS
|
ELENCO
|
|
Jueves 22/10
|
De 7:00 a 8:00
|
Traslado a la locación de Remedios de Escalada
|
|
|
|
|
De 8:00 a 9:00hs
|
Puesta de luces y ubicación de cámara
|
|
|
|
|
|
De 9:00 a 13:00 Hs
|
Grabación de las escenas en el furgón
|
3
|
12
|
NORA
NAHUEL
SABUESO
EL
TRABAJADOR
EXTRAS
|
|
|
De 13 a 14:00
|
Almuerzo
|
|
|
|
|
|
De 14:00 a 17:00 Hs
|
Grabación de las escenas en el furgón
|
5
|
4
|
NORA
|
|
|
De 17:00 a 19:00
|
Grabación de las escenas en el furgón
|
7
|
4
|
NORA
NAHUEL
|
|
LOCACION: ESTACION
ABANDONADA 20 DE JUNIO, LOCALIDAD DE LA MATANZA
|
DIA 2
|
HORARIOS
|
A REALIZAR
|
ESCENAS
|
PLANOS
|
ELENCO
|
|
Viernes 23/10
|
De 7:00 a 9:00hs
|
Puesta de luces y ubicación de cámara
|
|
|
|
|
|
De 9:00 a 13:00 Hs
|
Grabación en la Estación de Tren
(20 de Junio)
|
2
|
8
|
NAHUEL
2 OBREROS
NORA
|
|
De 13:00 a 14:00 Hs
|
Almuerzo
|
|
|
|
|
|
De 14:00 a 14:30
|
Grabación en la Estación de Tren
(20 de Junio)
|
4
|
1
|
EL
|
|
|
De 14:30 a 17:00
|
Grabación en la Estación de Tren
(20 de Junio)
|
8
|
4
|
NAHUEL
NORA
|
|
|
De 17:00 a 19:00
|
Entrada de casa de Nora
|
11
|
4
|
NAHUEL
|
|
|
De 19:00 a 20:00
|
Ingreso de Nora y Nahuel
|
9
|
3
|
NORA
NAHUEL
|
LOCACION: ESCENAS
A REALIZAR EN LA FACULTAD, AULA AL LADO DE SECRETARIA.
|
DIA 3
|
HORARIOS
|
A REALIZAR
|
ESCENAS
|
PLANOS
|
ELENCO
|
|
Sabado 25/10
|
De 7:00 a 9:00hs
|
Puesta de luces y ubicación de cámara
|
|
|
|
|
De 9:00 a 11:00
|
Cuarto de Nahuel
|
10
|
6
|
NAHUEL
EL
SABUESO
NORA
|
|
|
De 11:00 a 14:00
|
12
|
8
|
|
LOCACION: MORENO
LOPE DE VEGA 2856 SE REALIZARAN LAS
ESCENAS DEL JARDIN Y LA ESCENA DEL PAREDON DE FUSILAMIENTO
|
DIA 4
|
HORARIOS
|
A REALIZAR
|
ESCENAS
|
PLANOS
|
ELENCO
|
|
Domingo 26/10
|
De 7:00 a 9:00hs
|
Puesta de luces y ubicación de cámara
|
|
|
|
|
De 9:00 a 13:00
|
Jardín de infantes
|
1
|
8
|
5 NIÑOS DE 5 AÑOS
NAHUEL MAYOR
MAESTRA
|
|
|
De 13:oo a 14:00
|
Almuerzo
|
|
|
|
|
|
De 14:00 a 18:00
|
Jardín de infantes
|
13
|
8
|
NAHUEL MAYOR
NIÑOS DE 5 AÑOS
|
|
|
De 18:00 a 20:00
|
Paredón de fusilamiento
|
6
|
4
|
JUAN(FUSILADO)
3 SOLDADOS
|
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